Lo raro es que dos años o algo más que tres meses antes esto no hubiera pasado. Quién sabe el que yo era entonces o a que me referiría si no me hubiese visto en medio de algo tan dulce y tan maldito como lo es ahora.
También pienso que esta mañana supe acerca de estas palabras sin haberlas escrito aún, sin saber que serían éstas y no otras. Es lo que siempre pasa: ni siquiera se sabe (cuando uno es tan rematadamente obtuso y/o amateur y/o vago y/o orgulloso de todo eso) la palabra que sigue o la que queda, aunque fundamentalmente no sabe la palabra que sigue a la palabra que sigue a la palabra que sigue a la palabra que -------
Son así estos pequeños detalles, son sus faltas mi éxtasis y sé que, condenado o no, me enamoro con suma facilidad no de la piedra ni del tropiezo sino de lo que me hizo desconocer ambas cosas, del instante de pura gratuidad que comienza en el error, de su inaudito escándalo en pleno orden.
Pero ellas estaban ahí cuando te vi con el agua hasta el cuello y la puerta con tres vueltas de llave; estaban ahí y yo también estaba, pero por entonces no estaba para vos, completándome; por entonces no era esta felicidad que me sacude las narices y con la que me trato de parásito feliz. También vale decir que aún no había baño alguno, ni tampoco una autorreferencialidad que a veces pasa a visitarme en tu nombre y a la que obligo a mentirme, incluso en las cosas más nimias. Cuando ella viene la dejo ser; le ofrezco lo que de vos no entiendo y ella responde con preguntas que vos no te harías. O acaso sí, si supieses responderlas. O si hubiese que responderlas. Pero no hay qué.
Qué?
Pero no...
Hay: una imagen detenida en mi memoria: un gran lienzo atravesado por el tiempo. Escribes en él aquello que crees que te falta. Le robas al tiempo un minuto más cada noche porque sabes que exactamente en ese minuto alguna vez serás libre. Y lo importante es robarlo. Si la libertad viene es sólo porque ha sido usurpada. Mientras se robe teniendo con qué comprar, habrá libertad. Mientras la libertad no pierda su cuota de travesura, habrá libertad.
Me has dicho que la blancura del baño o del agua llenándolo era la misma blancura de esa nada camaleónica a lo que, no sólo vos o yo sino unos cuantos, estamos acostumbrados. Me has recordado que el blanco también es el color de la tregua, las treguas que implican, por sobre todo, medias tintas; pero al saber que eso aquí no corre, todo nuestros insomnios de aquí en más serán eternos: una suerte de espejo para rivalizar con el nonsense cotidiano, aunque sin esa lástima que parece moverlo; en la noche somos nuestro propio lugar seguro; buscamos fotos de Brassai para saber que sólo de noche el desamparo nos encuentra sin dueño y sin precio, y que así es como el desamparo vale la pena y que así es como enamora.
Ahora te apenas por no contar historias y quieres sentarte a paralizar el movimiento de tu alma para encerrarlo como dentro de un tupperware, cerrarlo al vacío. No sabes que en tus colores hay historias que empiezan en ti y acaban en el mundo, o en algún otro mundo, más o menos venidero. Te despotricas tener el alma en los dedos y, como dados, arrojarla; te humillas pensando que existe sólo una dirección que seguir cuando tu rostro es de viento y tus ojos de viento y de viento tus pies, y todo el viento adentro, golpeando como cien mil carcajadas en un coliseo en miniatura de cierta imaginación que te sueña pequeña, sola, amaneciendo a las siete de la tarde de un martes.
Couer en désondre, letanía de grafías impronunciables, el instante en el que encuentras un par de zapatos entre un bus y un auto y le imprimes el sello de tu mirada, modificándolo para siempre.
Ya han pasado más de tres meses creo, tres meses más o menos desde que el baño se rebalsó y yo estoy casi como entonces, como en veremos, como en venir a verlo todo con el fin de creerlo. Y aún así, corroborando que es cierto, me doy cuenta de que la verdadera sustancia de las palabras (y de la vida) se encuentra en la inconexión que anida en su silencio.
Como despabilando carreteras. Carreteras para los mapas sin centro que aparecen dibujados luego de cada sueño en tus párpados caídos.
20 octubre, 2006
15 septiembre, 2006
25 agosto, 2006
Los blu-blu bobálicos ensoñados
Pero por qué hay momentos como éste en los que los sueños, los polvos-sueños, los blu-blu bobálicos ensoñados, los mustiáfanos sueños-pastillas y todas las cosas que hacen a un mundo menos diáfano significan el tiempo de una vida?
Sabes lo que es un cubilete? Yo sé que habito en uno pero sólo una vez que los dados ruedan y que desde adentro los veo tropezarse los unos con los otros hasta agotarse en un idiota full de cincos.
A éstas cosas me dedico entre las 3 y las 4 de la tarde.
A adaptarme al fraseo que suena dentro de mí... a los embávilos de la lubislinea, a bendecirte con nostalgias de un mundo olvidado y a morirme de ser, a estallar de ser subido a la presura de mis nonhomosueños.
La gana y el celo.
El sol está en lo alto. Lo miro y corro las cortinas, una vez más.
.....................................................................................
podrías estar avanzando a empujones por un río de
tristeza / con
la tristeza al cuello / los ojos
ciegos ya de tristeza / el alma
como pez en tristeza / ninguna
orilla a la vista / o
calor o sol como mano o tibieza sobre
la nuca / y entonces podría
ser o saltar la poesía del fondo enredada a los pies/
consolación / memoria
tristeza tal vez / pero ya no tristeza / dolor
tal vez / pero memoria / consolcaión / abrigo
suavidad de los días o lomo
donde descansa el corazón salvaje
y turbio y triste como la tristeza
y furiosa cabeza
asomada a este viaje
Juan Gelman
Sabes lo que es un cubilete? Yo sé que habito en uno pero sólo una vez que los dados ruedan y que desde adentro los veo tropezarse los unos con los otros hasta agotarse en un idiota full de cincos.
A éstas cosas me dedico entre las 3 y las 4 de la tarde.
A adaptarme al fraseo que suena dentro de mí... a los embávilos de la lubislinea, a bendecirte con nostalgias de un mundo olvidado y a morirme de ser, a estallar de ser subido a la presura de mis nonhomosueños.
La gana y el celo.
El sol está en lo alto. Lo miro y corro las cortinas, una vez más.
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podrías estar avanzando a empujones por un río de
tristeza / con
la tristeza al cuello / los ojos
ciegos ya de tristeza / el alma
como pez en tristeza / ninguna
orilla a la vista / o
calor o sol como mano o tibieza sobre
la nuca / y entonces podría
ser o saltar la poesía del fondo enredada a los pies/
consolación / memoria
tristeza tal vez / pero ya no tristeza / dolor
tal vez / pero memoria / consolcaión / abrigo
suavidad de los días o lomo
donde descansa el corazón salvaje
y turbio y triste como la tristeza
y furiosa cabeza
asomada a este viaje
Juan Gelman
05 agosto, 2006
Diga, pues, nuestra señor a tus siervos que están delante de ti, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando esté sobre ti el espírtu malo de parte de Dios, él toque con su mano, y tengas alivio.
Libro de Samuel 16, 16
Libro de Samuel 16, 16
31 julio, 2006
5: 37
a vos
antepuse puentes para posponer pasos
me evadí en el elenco de tus sombras
y me diste el qué de este fuego insomne
y me diste unos ojos con los que desnudar el agua tibia de tu alma
30 julio, 2006
L'executant
Salut! Salut!
El Bocadito “Piraña” de Los Alientos, el Gran Sorbedor a tragos cortos ha vuelto!
Out, Out! On the stage now! Dig it!
Lo veneran, lo aclaman pero él duele.
Él sabe que en cuanto bajen las luces su corazón volverá a ser ése chicle neumático todo-terreno. No hagas de su brillo tu show. No le atribuyas tus propias carencias. Fíjate que él no sabe, que su inocencia lo compra todo. No le digas que lo sacarás de esa paciencia a la que disfraza de maravilla. No vapulees su amor, que suele matar y muere.
No le digas que sí, porque sí.
El Bocadito “Piraña” de Los Alientos, el Gran Sorbedor a tragos cortos ha vuelto!
Out, Out! On the stage now! Dig it!
Lo veneran, lo aclaman pero él duele.
Él sabe que en cuanto bajen las luces su corazón volverá a ser ése chicle neumático todo-terreno. No hagas de su brillo tu show. No le atribuyas tus propias carencias. Fíjate que él no sabe, que su inocencia lo compra todo. No le digas que lo sacarás de esa paciencia a la que disfraza de maravilla. No vapulees su amor, que suele matar y muere.
No le digas que sí, porque sí.
29 julio, 2006
Practical Jokes
Envilecido por la mirada que ronda detrás de tu mirada, por el cuerpo detrás de tu cuerpo, por la sangre dentro de tu sangre. El tiempo corre por tus nervios vertiginosamente... y morir no te mataría, sólo te agobiaría.
Ah cómo un laberinto del que nunca he querido salir
y cómo tu ausencia respirando a la velocidad de la aparición.
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